agradecer¿Tienes la costumbre de bendecir los alimentos antes de comer? Antes, ésta era una práctica muy extendida, pero ahora, la mayoría no lo hace. Como muchas otras buenas costumbres, se ha ido perdiendo. Y lo peor de todo es que pensamos que no tiene ningún valor. Tendemos a pensar que, muchas de las cosas que se hacían antes, son rituales absurdos y sin sentido.

El procedimiento básico para bendecir los alimentos

Es muy importante a la hora de bendecir los alimentos no sólo las palabras, sino también la actitud. Sin una buena actitud, las palabras no sirven de nada, por muy bonitas que sean. Para adoptar una buena actitud, debemos tener siempre presente que el plato que tenemos delante está formado por seres vivos.

¿Lo has pensado alguna vez? Siempre comemos seres vivos. Yo me di cuenta hace poco, y me impactó mucho. No comemos rocas inertes, sino plantas, semillas, frutas, animales… Y aunque cuando llegan a nuestro plato no parecen vivos, las células que forman parte de estos alimentos sí lo están.

Así que independientemente de si comemos un plato de verduras, un trozo de carne o incluso algún pseudo-alimento industrial, está formado por células y elementos químicos que están vivos. Y cuando nos comemos estos seres vivos, se desintegran y pasan a formar parte de nuestro cuerpo. Es decir, pierden su individualidad a cambio de reforzar la nuestra. Estos seres vivos se “sacrifican” para ayudarte, se merecen reconocimiento y gratitud.

Una manera de hacerlo es ponernos delante de los alimentos que vamos a comer y, con amor y humildad, decirles algo como: reconozco el valor de lo que estáis haciendo. Os reconozco como seres vivos y os agradezco profundamente lo que vais a hacer por mí. La frase concreta no importa, lo que tiene valor es adoptar una actitud sincera de respeto y gratitud.

niñaCómo bendecir los alimentos de forma completa

Dar las gracias a los alimentos, y reconocerlos como seres vivos que nos hacen un servicio, es el principio básico para bendecirlos.

Durante la mayor parte de la historia, la humanidad ha comido alimentos naturales: plantas, semillas, frutas, animales… Y en la mayoría de casos, eran alimentos tal y como la naturaleza los había producido.

Ahora, en cambio, prácticamente nada de lo que comemos está en su estado natural. Muchos alimentos están modificados y procesados de una manera u otra. Y esto hace que a la hora de consumirlos hayan perdido parte de su esencia.

Pero por mucho que los alimentos estén un poco desconectados de su naturaleza, siguen teniendo una esencia pura en su interior. Son como nosotros, que también estamos un poco desconectados, pero seguimos teniendo dentro la esencia divina. Es muy beneficioso que los alimentos recuperen su pureza divina antes de pasar a formar parte de nuestro cuerpo.

Una manera de hacerlo es, simplemente, recordarles que son parte del Universo, y que  en su interior tienen la semilla, de todo lo que es bueno y puro. Les podemos decir algo como: reconozco la parte divina que hay en ti, y te pido que la luz que llevas dentro sea la que me alimente. Pero, igual que antes, lo que importa es la actitud, no las palabras concretas.

Si unimos los dos pasos, nos queda una manera más completa de bendecir los alimentos:

Primero reconocer que los alimentos que vamos a comer son seres vivos y darles las gracias por lo que están a punto de hacer para nosotros. Y luego decirles que, tengan la forma que tengan, reconocemos la esencia divina que hay en ellos, y pedirles que dejen que esta esencia salga a la luz.

 

Los beneficios de bendecir los alimentos

Bendecir los alimentos puede parecer poco más que un pequeño ritual sin valor, pero no lo es en absoluto. Tiene efectos muy positivos, tanto a nivel físico como emocional.

1. Beneficios emocionales

El hecho de bendecir los alimentos de forma sincera cambia la relación que se establece entre nosotros y los alimentos que estamos a punto de comer. Para ilustrar esta idea, imagínate dos situaciones parecidas:

Situación 1: Empiezas a trabajar en un lugar nuevo, y tal como llegas tu jefe te empieza a gritar y a darte órdenes de malas maneras.

Situación 2: Empiezas a trabajar en un lugar nuevo, y lo primero que hace tu jefe es darte las gracias por unirte al equipo, y decirte que confía plenamente en ti.

¿En qué caso te sentirás mejor? ¿En qué caso tendrás más ganas de ayudar a la empresa? ¿En qué caso la relación entre todos será mejor? Pues tú eres el jefe de tu cuerpo, y los alimentos que ingieres son seres vivos que vienen a trabajar para ti. Dependiendo de cómo les des la bienvenida, vuestra relación irá de una manera o de otra.

observador2. Beneficios físicos de bendecir los alimentos

Hace varias décadas, los científicos descubrieron que las partículas subatómicas que forman la materia (electrones y quarks) se comportan de forma diferente según la mente de la persona que las está observando. Es decir, la mente humana modifica las partículas que forman la materia. Impresionante, ¿verdad?

Así que cuando te pones delante de un plato de comida, tu actitud mental influye sobre las partículas que forman los alimentos que tienes delante. Realmente cambia su estructura física. Tu mente cambia, literalmente, lo que estás a punto de comer.

Así que, incluso desde un punto de vista científico, vale la pena adoptar una buena actitud a la hora de comer. Una manera sencilla de hacerlo es bendecir los alimentos con amor y humildad. Tu cuerpo y tu salud te lo agradecerán.

Ceiba Terapias

Fuente: hermandadblanca